Mismo lugar, misma fecha.
Como dije, Asís es un hermoso pueblo medieval que se conserva como tal hasta estos días.
Es muy lindo, todo. Los comercios por supuesto ubicados en locales del mismo estilo. Todo muy careta.
Muchos negocios de cuadros, esculturas, artesanías (pero no hippies), cerámicas, pastelerías, etc.
Yo. Resulta que pensando en mi madre y en comprar algo para regalarle, luego de recorrer varias casas de cerámicas, antigüedades y cosas por el estilo, entro en un negocio de cuadros, todos pintados con motivos católicos. Muy, muy careta y muy bien puesto (claro!).
El vendedor. Hombre de unos treinta y largos años, medio morochón (mestizo diría, o siendo muy hijo de puta, tenía carita de conurbano), barba candado, anteojos, pelo corto, cortado cortito bien prolijo. Estaba vestido con un saco claro, camisa blanca, pantalón oscuro y zapatos.
La situación. En un italiano muy precario le pregunto si puedo pasar a mirar, a lo cual responde muy amablemente “por supuesto”.
De reojo pude percibir que me seguía con la mirada. Entonces me pregunta qué idioma hablaba, es decir, cuál era mi idioma de origen. Al contestarle “español” él entonces comenzó a hablarme en un español muy berreta. Y continuó el interrogatorio preguntándome de dónde era y así.
Mientras el tipo preguntaba y yo respondía, y charlábamos correctamente como caballeros, se levantó de la silla y comenzó a caminar atrás mío como para asesorarme respecto de la merca que vendía (supuse…).
El momento crítico. Al preguntarle el precio de una réplica de “La creación de Adán” pintada en un mármol (muy lindo) el tipo me toca la espalda con su mano derecha y procede a explicarme; pero no fue una tocada así nomás, no. Imagínenlo en cámara lenta. Me apoya la mano en la espalda y suavemente la cierra como pretendiendo agarrar un pedazo, lo cual se traduce en una caricia libidinosa y maricona.
Ah la puta que lo pario! No les puedo describir la sensación mezcla de fruncida de culo y nudo en la garganta que sentí en ese momento. Me sentí violado, todavía me acuerdo y me dan escalofríos.
Huí en cuanto pude con nauseas y mucho miedo y no quiero hablar más del tema.
Hasta la próxima.
No hay comentarios:
Publicar un comentario