La historia (cortita) que voy a narrar a continuación tuvo lugar en el hostel de la foto, ubicado en las afueras de un pueblo de la campiña inglesa llamado Stratford-Upon-Avon, al cual me dirigí luego de pasar 6 días en Londres, para hacer base allí y de esa manera poder llegar hasta otro pueblito, más chiquito, llamado Snowshill, el cual tenía más intenciones de conocer por sobre aquél.
Llegué un sábado, 5 de la tarde, seguramente los piratas estaban tomando el té porque no había una puta alma en la calle.
En la estación del bondi quise reservar un boleto y además obtener información sobre cómo poder llegar hasta el hostel, el cual, como anticipé, se encontraba no en el mismo pueblo sino en las afueras, a unas 2 millas más o menos.
Al acercarme al mostrador de información de la terminal me atiende una gorda, de edad unos 15, 16 años, con BIGOTE. Así es BI GO TE. No lo podía creer.
Después de informarme cualquier banana porque no había boletería de bondi en la estación (?), cuando la gorda pirata me decía que sí, me fui re caliente caminando bajo la lluvia las 2 millas que tenía que hacer para llegar al hostel.
Bueno, llegué al hostel, llegar tenía que llegar, y estaba lleno de gente, pendejos de un colegio, familias, minas que tenían una fiesta de disfraces, que se yo, un quilombo.
El que atendía el hostel era un geek, nerd total. Alto como el zomba, flaco, colorado (lo putié) y con anteojos. Hablaba todo correcto como buen inglés chupa pija. Luego de hacer el check-in me fui a recorrer los alrededores del hostel porque había unas 10 casas más o menos y una iglesia del año del orto, con tumbas alrededor, a la cual me acercaba caminando y sobre un silencio sepulcral se oía el grito de los cuervos, los cuales se volaron al acercarme más y más; al rato, sobre el mismo silencio profundo la campana de la iglesia, tétrico...
Después de boludear por ahí vuelvo al hostel y el sorete del encargado me dice que la noche del domingo iba a cerrar temprano porque íbamos a estar solamente él, otro flaco que nunca supe quién era y yo pasando la noche en el hostel, y que él no iba a dormir ahí sino en una casa apartada para los empleados. PUTO.
Empecé a hacerme la cabeza mal, yo solo durmiendo en esa casona, muy linda por cierto, muy bien cuidada y mantenida, pero antigua. Con el cementerio a la vuelta y el nerd este que tenía pinta de maniático. Putié todo el fin de semana.
En efecto, el domingo no quedó nadie; al volver de mi recorrida por el pueblo el hostel estaba completamente vacío; esta noche no duermo, pensé. Me imaginaba caminando por la casona de noche solo, me quería ir a la mierda.
Me puse a ver el partido de Estudiantes contra el, al fin, bien descendido Rosario Central y no obstante me distraje de mi inevitable pesar nocturno.
Mientras veía el maldito partido pude relojear que andaba dando vueltas por ahí un tipo, de unos 40 y pico, de baja estatura y que rengeaba… No le di mucha bola, la situación deportiva de Estudiantes me tenía bastante nervioso.
Como si lo que sentía que iba a tener que vivir a la noche, solo en ese fucking hostel, fuera poco Estudiantes empató, Argentinos ganó, con lo cual me tuve que ir a dormir recaliente, además de cagado.
Al entrar en la habitación, era una de 8 camas, vi que sobre una de ellas había ropa y un bolso sobre una silla. Bueno, me juntaron con el loco que iba a pasar la noche también en el hostel para que se yo qué, pensé. No no, a última hora cayó esta persona que había visto dar vueltas y vueltas por el hostel mientras miraba el partido y el hijo de puta del colorado me lo mandó a mi habitación. Petiso, rengo y por si fuera poco CON LABIO LEPORINO!!! Lo justo y necesario para ser todo un resentido el hijo de re mil puta, no le faltaba nada para ser un infeliz. Me enchufaron un rengo con labio leporino y la puta que lo parió; este me coje, pensé, o me mata. El resentido hijo de re mil puta encima andaba con calzas porque corría en bicicleta dejame de joder, DESAGRADABLE!
En fin, la historia llega a su final sin más sorpresas; en efecto, yo dormí como un niño a pesar de los alaridos indescifrables emanados del resentido (y claro, tenía labio leporino) y mi culo amaneció intacto. Por lo demás, no alcancé a oír ningún sonido tenebroso y al colorado re puto no lo volví a ver nunca más.
Hasta la próxima.
2 comentarios:
y las chicas que se iban a una fiesta de disfraces???
queremos fotos de las tetas de la brasilera y de cualquier otra que te cruces.
abrazo!
Muy buenoo gigii ajaja me cague mucho de risa com el rengooo jajajaja
Publicar un comentario